Falta exactamente un mes para mi cumpleaños, cumplirè cuarenta años y crèanme que no me aterra para nada llegar a la temida base cuatro, todo lo contrario, me siento renovada con unas ganas locas de tirar la casa por la ventana aunque dudo que lo haga por motivos que no vale la pena mencionar en este post. Los temidos cuarenta, nunca pensè que podrìa decir publicamente que soy una cuarentona, pero lo digo con orgullo, quizà porque este año he sido madre por primera vez y ese solo hecho me ha rejuvenecido por completo, me ha devuelto la seguridad que habìa perdido por diversas ingratas circunstancias, me ha llenado de ilusiones que pensè ya no tendrìan cabida en mi agitada pero monòtona vida. Cumplirè cuarenta, siento que la vida se pasa tan ràpido, corren los dìas, los minutos, los segundos, son totalmente implacables, despiadados, no conocen la compasiòn, no me la tienen, en realidad no se la tienen a nadie, sin embargo ese miedo al paso del tiempo que arrastraba desde la juventud se ha desvanecido desde que me quedè embarazada, comprendì entonces que los cuarenta fueron para mì el mejor momento para embarazarme, pues he tenido el tiempo suficiente para disfrutar de mi familia, de mis amigos, de fiestas, viajes, paseos, en fin, de toda clase de actividades que se pueden realizar mientras no existen responsabilidades mayores. Todas mis experiencias pasadas me han ayudado al momento de convertirme en mamà, estoy convencida que si me hubiera embarazado antes no hubiera sido tan gratificante como lo es hoy. Ahora que estoy entrando a los cuarenta me siento mucho màs feliz que cuando tenìa veinte años.
jueves, 10 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Mi chinita
Sus ojitos chinitos, oscuros, tan lindos, adornados por unas largas y abundantes pestañas rizadas que le dan un aire semi oriental a esa carita regordeta y colorada. No sè de donde le viene la chinura, ni se de quien heredò esa risita contagiosa y coqueta. Lo cierto es que ella me mira con esos ojitos chinitos que me enloquecen, que me lo dicen todo, ojitos que consiguen que olvide los malos ratos, los problemas, las tristezas, que me olvide hasta de mi misma. Darìa todo lo que tengo por una sola sonrisa de mi chinita, por su mirada limpia, tan penetrante, tan dulce, tan suya. Ella, que cuando parece que se va a dormir me sorprende con su risa, ella que parece de otro mundo inventado por mì, sin interrupciones, sin intrusos, y alli està ella de nuevo, dentro de nuestro mundo inventado, miràndome otra vez con sus ojitos chinitos, sonrièndome a cada instante como si supiera que cada sonrisa suya vale màs que mi propia vida, asi es mi chinita, inquieta y curiosa. A veces emite un chillido agudo, distinto a los otros, màs intenso, menos dulce, un chillido que me paraliza, me hace volver a su lado de inmediato y me recuerda que mi lugar es estar junto a ella hasta que la vida y Dios me lo permitan. Es a veces tirana y me lo demuestra con aquel chiilido autoritario que suele emitir cuando se siente sola o aburrida, otras veces me da la impresiòn de que prefiere la soledad silenciosa de la habitaciòn para examinar detenidamente sus manitas, chuparse hasta el ùltimo dedito y dar una que otra patada al aire. Asi es la pequeña Ana Lucìa, mi chinita como acostumbro llamarla cuando estamos las dos recostadas sobre la cama jugando con cualquier cosa, gritando a todo pulmòn, miràndonos a los ojos, balbuceando sonidos que no significan nada o simplemente acompañàndonos como si fuèramos dos grandes amigas de la vida. Asi es ella, asi soy yo, juntas somos màs que dos, somos las dos en una, pero mi chinita es màs de lo que alguna vez soñè.
viernes, 17 de abril de 2009
RESICITE
Hace aproximadamente tres meses que no escribo un post porque estuve internada en la clìnica cincuenta dias que me parecieron una eternidad, pero felizmente ahora estoy en casa, un poco cansada, otro poco angustida, y podrìa afirmar que me encuentro bastante intranquila. Muchos dìas de inactividad resultan dañinos para la salud mental, se meten los malos pensamientos, todos los miedos que habìa superado volvieron y algunos otros asoman temerariamente. Deberìa estar feliz pero no lo estoy tanto, no sè si son las hormonas o los cambios bruscos que he sufrido en estos ùltimos meses. Prefiero echarle la culpa de mi malestar a las hormonas para evitar los sentimientos de culpa.
Estoy confundida, siento que todo se ha detenido a mi alrededor, que no puedo ver mas allà de mis narices, solo me dejo llevar por lo que siento y lo que siento es solamente angustia, una angustia que me hace daño. No puedo màs con la incertiumbre que me rodea, me està carcomiendo el alma, los pensamientos, el corazòn. No puedo màs conmigo misma, cargo una mochila repleta de miedos, temores, dudas, dolor. Todo es tan confuso a mi alrededor, todo es un puede ser o un tal vez, nada definido, nada decidido, todo està por verse, por realizarse algùn dìa, o quizà nunca. Me he dado cuenta de lo fràgil que soy, de lo pusilànime que me he vuelto o me han vuelto, prefiero seguir pensando que todo es consecuencia de las hormonas para no culpar a nadie porque probablemente serìa injusto de mi parte. A veces quisiera convertirme en un objeto inanimado al que solo se le mira a la distancia , no se le hace promesas, no siente nada bueno ni nada malo, simplemente no siente porque su corazòn es de cartòn y su alma de porcelana. Hoy ya no pido nada, no quiero hacerlo, no debo hacerlo, no tiene sentido, nada tiene sentido cuando me siento decepcionada o cuando me decepcionan porque hay algunas promesas que son implìcitas, no hay que hacerlas, se sobreentienden, pero es màs fàcil decir que no se prometiò nada.
viernes, 9 de enero de 2009
HOY ES MI CUMPLE
Ya sè, hace semanas que no escribo un post, no es que haya dejado de lado mi blog, nada que ver, creo màs bien que no he escrito nada simplemente por falta de inspiraciòn y, porque no decirlo, por flojera. Pero hoy que es mi cumpleaños y que esperaba la llamada de mis padres y mi novio a las doce de la noche, llamadas que esperè en vano, decidì escribir este post. Sì, hoy es mi cumpleaños, solo les dirè que cumplo treinta y tantos años, que pertenezco a la generaciòn de los setentas, que soy nostàlgica por naturaleza, que me encanta la mùsica de los ochenta y que en este momento me gustaria estar en casa y no en el trabajo rodeada de personas a las que veo a diario pero que no conozco en absoluto, que me hacen falta los abrazos de mi padre, la mirada severa de mi madre y los besos de mi novio. Sì, hoy es mi cumpleaños, son las dos y media de la mañana y lo ùnico que quiero es salir corriendo de aqui, pero como eso es imposible, solo cuento los minutos para que sean las siete de la mañana y llegar a casa. Hoy no quiero reclamarme nada, tener sentimientos de culpa por cualquier tonterìa, quedarme sola en casa, comer menestras, ni recibir visitas inoportunas, detesto a la gente que llega de visita sin anunciarse antes, lo siento como una invasiòn a la privacidad. Hoy solo quiero tener pensamientos positivos, mantener mi centro, sonreir mucho, dar muchos besos, y por supuesto comerme la torta de mana que mi novio llevarà a casa para el almuerzo. Hasta ayer estaba un poco confundida, màs que confundida, preocupada porque ultimamente he sentido que mis sueños se desvanecen de a pocos, no sè como explicarlo porque ni yo misma lo entiendo, mejor dicho, me entiendo, es una cuestiòn de sentimientos. Una vocecilla malèvola me grita al oìdo que las cosas no sucederàn como las he soñado, y por màs que trato de callar esas voces, siguen chillando en mi oìdo. Puede que sea porque tengo la mala costumbre de soñar despierta, y serà por esa debilidad mìa que ayer me habìa propuesto firmemente dejar de soñar, de esperar, de tener expectativas porque luego la caìda es en picada y ya en picada me he caido màs de una vez. Pero como hoy es mi cumpleaños he dejado en stand by mis propòsitos, me harà bien una pausa, dejar en reposo mi mente que a veces me traiciona. Hoy solo quiero sentirme bien conmigo mismo, darle todos los besos del mundo a mi novio, y celebrar mi cumple con las personas que màs amo en la vida: Mi familia y mi novio.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Y OTRO AÑO QUE SE VA DEJÀNDOME...
Durante los fines de año suele acompañarme una leve nostalgia, cierta frustraciòn por las cosas que finalmente no pude hacer o concluir, pocas ganas de planear cosas pensando en que si no fui capaz de terminar las anteriores posiblemente el año entrante me sucederà lo mismo, y dejarè en el camino uno que otro proyecto o sueño. Graso error me dije esta vez, mi plan de contingencia para no caer nuevamente en las garras de la melancolìa que creo no me hace bien, es cambiar mi propio chip mental. Para comenzar esta vez no me pondrè metas a largo plazo ni incumplibles, tratarè de disfrutrar de las cosas que haga, y no me pondrè la vara tan alta. Le harè màs caso a mi intuiciòn que a la razòn, dejarè que la vida me vaya sorprendiendo porque el destino seguro me depararà una que otra sorpresa, el kid del asunto es tener mi mente abierta para darme cuenta de las cosas y poder interpretar sus señales. Tratarè de terminar lo que he comenzado pero sin prisas, no estoy en una carrera aunque la vida me ponga constantemente en competencia, las tendencias modernas me llevan a competir con todo el mundo incluso conmigo misma, esta vez no comenzarè el año en un partidor, atenta contra mi salud mental, contra mi propia estabilidad emocional. Mi primera meta serà "SER FELIZ", y estarè en contra de todo lo que atente contra ella. Y despuès de estàs pequeñas reflexiones que me han fortalecido el espìritu, y me han hecho sentir la vida de una manera màs humana y realista, me atrevo a hacer un pequeño balance de lo que fue el año que està a punto de terminar. Este año he tenido la gran oportunidad de amar a alguien y de que ese alguien me ame, mis padres a pesar de que son viejitos me dicen todos los dìas que me quieren y han estado conmigo en las buenas y en las malas, y a parte de uno que otro achaque propio de su edad y condiciòn han estado bastante bien de salud, he disfrutado de lindos dìas de pesca, de caminatas fascinantes, de viajes que no solo me han quitado el estrès sino que me han permitido compartir con mi novio vivencias inolvidables, en fin, creo que ha sido un buen año, sin embargo, no puedo ignorar la penosa enfermedad de mi tia (la ùnica hermana de mi padre) que es ademàs mi madrina, ni uno que otro razguño que me hicieron pero que no vale la pena ni siquiera mencionar porque definitivamente mi balance saliò en azul, ganè màs amor y di màs amor que el año pasado y eso no tiene precio ni està en venta.
domingo, 7 de diciembre de 2008
VIVA EL ROMANTICISMO
He llegado (tardìamente) a la conclusiòn de que soy una romàntica empedernida, sin temor a equivocarme puedo afirmar de que pertenezco a una especie en extinciòn, a un grupo reducido pero no vencido de mujeres que creemos que se puede encontrar el amor verdadero. Sì, definitivamente creo en el amor, en la otra mitad, en el complemento, en la partecita que me faltaba y que he encontrado o me ha encontrado. Nunca la busquè, no me lo propusè, encontrar el amor no estaba ni remotamente entre mis planes, no el año pasado. Algùn tiempo atràs tuve cierto acercamiento con lo que equivocadamente pensè era el amor verdadero, un acercamiento que me dejò una que otra herida de guerra, sin embargo, seguìa creyendo en el amor aunque no lo buscara, quizà porque tenìa el presentimiento de que el amor me encontarìa en el momento menos pensado. La verdad es que las cuestiones del amor nunca fueron mi fuerte ( y creo que nunca lo seràn) , no soy de las que utiliza tècnicas de seducciòn para conquistar a un hombre, por lo menos no lo he intentado, ni soy la clase de chica que pone en pràctica el manual completo del kamasutra para retener a alguien a mi lado porque siempre he creido que el sexo es un complemento del amor, no lo màs importante. Quizà por esos motivos me catalogo como una especie que està a punto de desaparecer, ya no hay Corin Tellados deambulando por ahi, ahora todo pasa màs ràpido, sin pausas, solo con prisas. Y yo, tercamente, sigo aqui viviendo mi sueño convertido en realidad, tal como alguna vez lo imaginè mientras mi tìa Mercedes me leìa la cenicienta o la bella durmiente. Suena infantil, quizà lo sea o quizà no, que tirè la primera piedra el dueño o dueña de la verdad, o algùn romàntico no tan empedernido como yo, o algùn sobreviviente, debe haber alguno por ahi que como yo llorè en las bodas cuando los novios intercambian los aros, o cuando una pareja de viejitos caminan tomados de la mano, se emocione con las puestas de sol, se divierta con las travesuras de un niño, o simplemente se rìa de sì mismo. A veces creo que mi imaginaciòn va largamente màs allà de la realidad constante, no hago nada por reprimirla , no podria ir contra mì misma, no serìa yo, la que èl ha decidido amar para siempre aunque muchos afirmen que el para siempre no existe, es cierto que es una palabra eterea pero foneticamente agradable al oido, y para èl, el para siempre es un solo por hoy eternamente.
sábado, 22 de noviembre de 2008
LO QUE SI Y LO QUE NO
COSAS QUE ME GUSTARÌA HACER
PRIMERO: Hay muchos lugares que me gustarìan visitar y uno de ellos es sin lugar a dudas es Gran Bretaña, me imagino paseando por el barrio de Westminster en Londres, o por las calles de Piccadilly Circus, ir al teatro y comprarme baratijas en el china town. Imagino lo alucinante que serìa visitar los castillos escoces llenos de fantasmas e historias milenarias. Espero cumplir pronto este turìstico deseo.
SEGUNDO: Tirarme en parapente, ¡que adrenalina! suelo ir al malecòn Cisneros para ver como se tira la gente y alucinar que soy uno de ellos.
TERCERO: Publicar una novela que vengo trabajando hace un buen tiempo y que por mi temor irracional al fracaso no la presento a alguna editorial.
CUARTO: Bailar flamenco, me parece un baile entre sexy y elegante, con mucha energìa y sazòn.
QUINTO: Comprarme una casita en la playa, me gusta el olor a sal y la sensaciòn de libertad que me despierta solo mirar el horizonte sin fin del mar desde la orilla, o desde mi ventana si tuviera mi casita soñada.
COSAS QUE DEFINITIVAMENTE NO HARIA.
PRIMERO: Quitarme la ropa delante de desconocidos, me morirìa de la verguenza.
SEGUNDO: Hacerme un tatuaje, me sentirìa marcada como una res a punto de ser degollada en un camal.
TERCERO: Hacer canotaje, le tengo miedo a las correntadas de los rìos, creo que me arrastrarìan a la muerte y todavìa tengo muchas cosas por hacer.
CUARTO: Bailar el tìpico vals en mi boda, no hay forma de que lo haga. Hay un gran repertorio para elegir y no tal huachafada.
QUINTO: Tirarle globos de agua a la gente, me parece super low.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)