Falta exactamente un mes para mi cumpleaños, cumplirè cuarenta años y crèanme que no me aterra para nada llegar a la temida base cuatro, todo lo contrario, me siento renovada con unas ganas locas de tirar la casa por la ventana aunque dudo que lo haga por motivos que no vale la pena mencionar en este post. Los temidos cuarenta, nunca pensè que podrìa decir publicamente que soy una cuarentona, pero lo digo con orgullo, quizà porque este año he sido madre por primera vez y ese solo hecho me ha rejuvenecido por completo, me ha devuelto la seguridad que habìa perdido por diversas ingratas circunstancias, me ha llenado de ilusiones que pensè ya no tendrìan cabida en mi agitada pero monòtona vida. Cumplirè cuarenta, siento que la vida se pasa tan ràpido, corren los dìas, los minutos, los segundos, son totalmente implacables, despiadados, no conocen la compasiòn, no me la tienen, en realidad no se la tienen a nadie, sin embargo ese miedo al paso del tiempo que arrastraba desde la juventud se ha desvanecido desde que me quedè embarazada, comprendì entonces que los cuarenta fueron para mì el mejor momento para embarazarme, pues he tenido el tiempo suficiente para disfrutar de mi familia, de mis amigos, de fiestas, viajes, paseos, en fin, de toda clase de actividades que se pueden realizar mientras no existen responsabilidades mayores. Todas mis experiencias pasadas me han ayudado al momento de convertirme en mamà, estoy convencida que si me hubiera embarazado antes no hubiera sido tan gratificante como lo es hoy. Ahora que estoy entrando a los cuarenta me siento mucho màs feliz que cuando tenìa veinte años.
jueves, 10 de diciembre de 2009
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