Durante los fines de año suele acompañarme una leve nostalgia, cierta frustraciòn por las cosas que finalmente no pude hacer o concluir, pocas ganas de planear cosas pensando en que si no fui capaz de terminar las anteriores posiblemente el año entrante me sucederà lo mismo, y dejarè en el camino uno que otro proyecto o sueño. Graso error me dije esta vez, mi plan de contingencia para no caer nuevamente en las garras de la melancolìa que creo no me hace bien, es cambiar mi propio chip mental. Para comenzar esta vez no me pondrè metas a largo plazo ni incumplibles, tratarè de disfrutrar de las cosas que haga, y no me pondrè la vara tan alta. Le harè màs caso a mi intuiciòn que a la razòn, dejarè que la vida me vaya sorprendiendo porque el destino seguro me depararà una que otra sorpresa, el kid del asunto es tener mi mente abierta para darme cuenta de las cosas y poder interpretar sus señales. Tratarè de terminar lo que he comenzado pero sin prisas, no estoy en una carrera aunque la vida me ponga constantemente en competencia, las tendencias modernas me llevan a competir con todo el mundo incluso conmigo misma, esta vez no comenzarè el año en un partidor, atenta contra mi salud mental, contra mi propia estabilidad emocional. Mi primera meta serà "SER FELIZ", y estarè en contra de todo lo que atente contra ella. Y despuès de estàs pequeñas reflexiones que me han fortalecido el espìritu, y me han hecho sentir la vida de una manera màs humana y realista, me atrevo a hacer un pequeño balance de lo que fue el año que està a punto de terminar. Este año he tenido la gran oportunidad de amar a alguien y de que ese alguien me ame, mis padres a pesar de que son viejitos me dicen todos los dìas que me quieren y han estado conmigo en las buenas y en las malas, y a parte de uno que otro achaque propio de su edad y condiciòn han estado bastante bien de salud, he disfrutado de lindos dìas de pesca, de caminatas fascinantes, de viajes que no solo me han quitado el estrès sino que me han permitido compartir con mi novio vivencias inolvidables, en fin, creo que ha sido un buen año, sin embargo, no puedo ignorar la penosa enfermedad de mi tia (la ùnica hermana de mi padre) que es ademàs mi madrina, ni uno que otro razguño que me hicieron pero que no vale la pena ni siquiera mencionar porque definitivamente mi balance saliò en azul, ganè màs amor y di màs amor que el año pasado y eso no tiene precio ni està en venta.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
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