
La primera vez que visitè Tarapoto fue hace como dos años con una amiga y quedè fascinada, la selva no habìa sido hasta esa vez un lugar que capturara mi atenciòn, sin embargo, motivada por mi amiga Marianella, nos embarcamos en una aventura completamente distinta para mì. La pasè tan bien en Tarapoto que hace como cuatro meses le propusè a mi novio escaparnos a la selva porque sentì que me quedaron algunas asignaturas pendientes.
Apenas llegamos al aeropuerto de Tarapoto, el fuerte calor nos dio la bienvenida, un calor intenso, fogoso, abrumador, abrasador, inexplicablemente delicioso. Despuès , ya instalados en el hotel le decìa a mi novio que al dìa siguiente vivirìa una experiencia inolvidable. Apenas nos levantamos y despuès de haber tomado un desayuno consistente los de la agencia de viaje nos vinieron a recojer para llevarnos a la famosa laguna azul en el Sauce, èramos un grupo como de ocho personas, nosotros, dos señoras con sus dos hijos y una señora inglesa con su hija belga. El camino que dura aproximadamente dos horas es muy divertido, mucha naturaleza alrededor, y aunque la carretera no està totalmente asfaltada, el paisaje natural consigue que casi ni se sienta la falta de asfalto. De pronto la camioneta se detiene, ya no hay mas carretera, todos nos bajamos del auto, mi novio me mira un poco desconcertado, la señora inglesa tambièn me mira como preguntàndome què sucede, su hija sonriè nerviosa, yo sè que va a pasar pero no digo nada para mantener el suspenso, hasta que el conductor nos dice que para llegar a la laguna debemos pasar el rìo Huallaga en balsa cautiva porque la carretera continua a la otra orilla del rio. Entonces el conductor maneja el auto para subirlo a la balsa, luego subimos nosotros, nos colocamos al costado del auto mientras unos hombres muy fuertes impulsan la balsa que no tiene motores, poco a poco nos vamos deslizando hasta llegar a la otra orilla, mi novio me seguìa mirando con carita de palteado, la señora inglesa y su hija tambièn, y aunque yo me hacìa la canchera, por dentro me morìa de miedo de que la balsa se soltara y fueramos a dar en calidad de bulto hasta el oceano pacìfico. Cruzar el Huallaga en balsa cautiva es un experiencia ùnica, y aunque amedrenta estar en medio del rio, la aventura bien merece màs que la pena. La laguna azul, llamada asi porque cuentan que desde las alturas se ve azul, es impresionante, para conocerla hicimos un paseo en una especie de barquito a motor, pudimos bajar del barquito en un muelle, mi novio, Madeleine y su hija Denise se dieron un refrescante chapuzòn, yo les tomaba fotos y màs fotos, tenìa que inmortalizar el momento, hacerlo nuestro y de ellas, nuestras nuevas amigas con las que entablamos una bonita amistad que continuo durante nuestras cenas y almuerzos en el hotel. Quizà la vida se encargue de reunirnos nuevamente en algun lugar del mundo, tal vez nunca las volvamos a ver, no lo sè ni ellas tampoco, sin embargo, mi novio y yo las recordamos con cariño y el recuerdo nunca se va completamente. Todo iba bien hasta que el reloj de mi novio terminò en el fondo de la laguna y por mas intentos que hizo para rescatarlo no lo consiguiò, era como buscar una aguja en un pajar, sin embargo y aunque parezca increible, un chico de la zona lo encontrò en la primera zambullida, todos nos quedamos totalmente sorprendidos ante su hazaña. Denise y su mamà se tomaron un coco loco mientras nos contaban algunas anècdotas de sus viajes, son dos viajeras empedernidas, casi como mi novio y yo, aunque todavìa nos faltan muchìsimos kilòmetros por recorrer. De regresò seguimos el mismo camino, pasamos nuevamente el rio en balsa cautiva, sentì de nuevo el mismo miedo, la misma angustia que suelo disimular muy bien hablando màs de la cuenta, hablo de lo primero que se me viene a la mente, de cualquier cosa. Es impontente el Huallaga, rodeado de pura naturaleza, me sentìa como una pulga mientras la balsa cruzaba el rio, miraba a ambos lados y parecìan no tener fin, todo era inmenso y yo tan chiquitita y en medio de sus aguas me sentìa màs chiquita aùn. Tarapoto es sin ninguna duda un exòtico destino, un lugar privilegiado donde la aventura es el punto de partida.
1 comentario:
Gostei do seu blog!
Parabéns!
E Portugal, já conhece?
Abraço.
José (Portugal)
Publicar un comentario